Es final de año, tiempo de presupuestos, tiempo de elecciones y tiempo de crisis en muchos aspectos, pero de qué sirve que haya renunciado el abogado (DC) Jorge Navarrete al directorio del capítulo chileno de Transparencia Internacional, preferible estar ahí para gestar cambios y mirar cómo suceden las cosas.
Esto lo digo sobretodo cuando Jorge Navarrete, es un profesional muy probo y que aporta a las discusiones o al llamado debate político.
Acá está su declaración para que la podamos analizar y por qué no compartir: ""En la sesión de directorio del pasado jueves 24 de septiembre protagonizamos un arduo debate con motivo de los procedimientos y contenidos del Informe Anual de Corrupción 2009. Acordamos una declaración pública que fue consecuencia de dicha discusión que, como toda resolución colectiva, probablemente no dejó satisfechos a todos los directores. Sin embargo, nos animaba el propósito de proteger a la institución.
Con el pasar de los días, es evidente que dicho objetivo no se cumplió; muy por el contrario, el debate público apuntando con fines completamente ajenos a la preocupación por la transparencia, lejos de aquilatarse devino en una rencilla política, que intentó desvirtuar el fondo de la cuestión que plantea el informe.
No sólo es completamente legítimo, sino necesario poner sobre el tapete las conductas reñidas con la ética en el ámbito de los negocios. El hecho de que uno de los involucrados sea un candidato presidencial (más allá de las inexactitudes en torno a la calificación jurídica local del hecho, amén de una redacción poco feliz del texto), no justifican las graves e infundadas acusaciones que se han vertido sobre la honorabilidad de sus autores y otros profesionales de esta institución.
Consciente que como miembro del directorio soy responsable de lo que sucede al interior de esta organización, reafirmo mi confianza en las personas que aquí trabajan. Les pido excusas por las ingratitudes que han soportado durante estos días, y no puedo sino ratificar lo obrado por ellos.
Sin embargo, con esta fecha presento mi renuncia indeclinable al cargo de director por cuanto considero que una actitud poco diligente por parte nuestra contribuyó a mermar el prestigio de una organización que merece el mayor de los cuidados. De igual manera, espero que los que continúen en sus funciones y los que se incorporen en esta nueva etapa puedan aunar criterios para colectivamente superar este difícil momento".









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Me parece que el propósito central....
...pasa por la transparencia de la organización.
Cuando los temas tocan sensibilidades tan finas, como lo son las aspiraciones al poder, el cuidado debe estar en consonancia.
Las manipulaciones, por elaboradas que parezcan, terminan dañando a quien las usa. O lo que es peor, a la organización que lo cobija.
En este caso, faltó prolijidad. Lo que no implica mentira.